¡Hola fotógrafo!
Hoy te traigo una recopilación de la charla que tuve en Nikon Z Experts, donde hablamos de fotografía nocturna, cámaras, objetivos, filtros, planificación, revelado y de unas cuantas locuras fotográficas que se vienen este año.
Si estás empezando en fotografía nocturna, quédate porque aquí hay mucha miga. Y si ya llevas tiempo saliendo de noche con la cámara, seguro que más de una cosa te suena, te confirma o te da ese empujoncito que a veces hace falta para volver a coger la mochila.
Vamos allá.
1. Tu cámara tiene que darte tranquilidad
Parece una frase sencilla, pero es fundamental.
Cuando estás en mitad del campo, de noche, con frío, humedad, polvo, viento o sueño acumulado, lo último que necesitas es estar pensando si tu cámara va a responder.
Yo empecé con una Nikon D40X, luego pasé por la D80 y después llegó una cámara que fue clave para mí: la Nikon D700.
Qué cámara, amigo.
Con la D700 hice buena parte de mi trabajo nocturno y muchas de las fotos de El fotógrafo en la noche. Era una cámara que transmitía seguridad. Caídas, humedad en Islandia, nieve, polvo… y ahí seguía. Esa confianza vale oro.
Porque un fotógrafo no puede estar preocupado por si su equipo va a dar la talla. Tiene que pensar en la foto.
2. El rango dinámico no es marketing
Hubo un momento en el que entendí de verdad lo importante que era el rango dinámico.
Estaba fotografiando un atardecer en Tenerife con filtros y no había manera humana de equilibrar el cielo con el suelo. A mí se me quemaba el cielo y veía que otro compañero resolvía mucho mejor la escena.
Ahí me di cuenta de algo: si quieres darle caña a amaneceres, atardeceres y paisaje, necesitas una cámara que aguante bien esas diferencias de luz.
El rango dinámico no es una palabra bonita de ficha técnica. Es margen. Es tranquilidad. Es poder recuperar información sin destrozar el archivo.
3. La Nikon Z7 me convenció por el visor
Yo era reticente a las sin espejo.
Venía de réflex, estaba contento con la D850 y no tenía ninguna necesidad emocional de cambiar. Pero probé la Nikon Z7 en un atardecer, metí el ojo en el visor con el sol de frente y aquello fue como magia.
De repente veía la exposición antes de disparar.
Para paisaje, atardeceres y trabajo nocturno, eso cambia mucho. No porque antes no se pudieran hacer fotos, claro que se podían. Pero ver la escena, la luz y la exposición de esa manera ayuda muchísimo.
Y luego, en largas exposiciones, la Z7 me demostró que podía estar tranquila: trazos de estrellas, fotos de 30 minutos, una hora o más, y sin miedo a que el archivo se viniera abajo.
4. No necesitas veinte objetivos
Mi mochila es bastante clara.
Para fotografía nocturna y paisaje, mi equipo habitual ha sido la Santísima Trinidad: 14-30mm, 24-70mm y 70-200mm.
Pero si me preguntas cuál es mi objetivo bandera, lo tengo clarísimo: el 14-30mm.
En el 95% de mis sesiones nocturnas me vas a ver con él. ¿Que existe el 14-24mm y es una barbaridad? Por supuesto. ¿Que habrá fotógrafos que necesiten ese extra de luminosidad o calidad? También. Pero yo, para mi forma de trabajar, no lo necesito.
Y esto es importante: no confundas querer más equipo con necesitar más equipo.
5. Con F4 también se hacen nocturnas
Durante mucho tiempo me han dicho: “Mario, ¿cómo vas a hacer nocturnas con un F4?”.
Pues muy sencillo: haciéndolas.
Con los sensores actuales, con el rendimiento ISO que tenemos y con una buena técnica, un 14-30mm F4 puede funcionar de maravilla en fotografía nocturna.
No digo que todo el mundo tenga que usarlo. Cada fotógrafo tiene sus necesidades. Pero no te bloquees pensando que si no tienes un 2.8 no puedes salir de noche.
La fotografía nocturna no empieza en el precio del objetivo. Empieza en saber qué estás haciendo.
6. Lleva luz cálida, luz fría y controla el balance de blancos
En mi mochila no faltan linternas.
Me gusta llevar una linterna de luz cálida y otra de luz fría. No hace falta que sean carísimas. Lo importante es que sean regulables en intensidad y, si puede ser, que permitan concentrar o abrir el haz de luz.
Y aquí viene algo clave: trabaja el balance de blancos de forma manual.
Aunque dispares en RAW, que deberías, configurar el balance de blancos en cámara te permite decidir la tonalidad dominante de la foto. Si lo dejas en automático, muchas veces la cámara te dará un cielo gris sin personalidad.
La mezcla de balance de blancos manual más iluminación cálida o fría te permite llevarte la foto mucho más afinada desde el campo.
7. Planificar no mata la magia
Una buena noche se planifica.
Bueno, también puede empezar con una cena y una copita de vino, pero vamos a la parte técnica.
Antes de salir conviene saber dónde vas, qué quieres fotografiar, si te interesa luna o no, qué orientación tiene el sujeto, cuándo sale la Vía Láctea, hacia dónde apunta y cuál es la cara bonita del lugar.
PhotoPills es una herramienta imprescindible para este tipo de planificación.
Pero ojo: también hay que saber resolver. El fotógrafo nocturno que se precie tiene que ser capaz de sacar una foto el día que toca, no solo cuando la noche es perfecta, no hace frío, la Vía Láctea está en su sitio y encima nos acostamos pronto.
Eso no suele pasar, amigo.
8. Desactiva la reducción de ruido en largas exposiciones si no quieres quedarte vendido
Las cámaras tienen varias reducciones de ruido. En mi caso, la reducción de ruido para largas exposiciones la tengo desactivada.
¿Por qué?
Porque si hago una foto de una hora y ocho minutos, no quiero que la cámara se quede otra hora y ocho minutos procesando el ruido. Eso significa tener la cámara secuestrada durante más de dos horas para una sola toma.
Hoy las cámaras trabajan muy bien y, si aparece algo de ruido, puedo reducirlo después en Lightroom de forma sencilla.
En cambio, la reducción de ruido para ISOs altos sí la suelo tener activada en modo normal.
Cada uno tiene su método, pero lo importante es entender qué hace cada ajuste y cómo afecta a tu trabajo en campo.
9. El enfoque nocturno puede ser sencillo
En fotografía nocturna no hace falta complicarse más de la cuenta.
Si tengo un sujeto claro, como un árbol, una construcción o un primer plano definido, puedo iluminarlo con una linterna, enfocar en AF-S, confirmar foco y listo.
Si tengo un primer plano potente, quizá me voy a hiperfocal. Pero la idea general es esta: método sencillo, repetible y fiable.
Y como dije en la charla, hasta la fecha los árboles no salen corriendo, así que no necesito enfoque continuo para eso.
10. Revela, pero intenta hacer la foto en el campo
Durante años trabajé con Capture NX porque mantenía los ajustes que configuraba en cámara. Si yo preparaba el modo vívido, la saturación, el D-Lighting y demás, el archivo llegaba al ordenador con esa intención.
Después pasé a Lightroom por su sistema de catalogación, que para manejar mucho volumen de fotos es una maravilla.
Pero mi filosofía sigue siendo la misma: intento llevarme la foto lo más terminada posible desde la cámara.
Luego revelo el RAW, por supuesto. Ajusto balance de blancos, quizá algo de saturación, algo de viñeteo para centrar la mirada… pero mi revelado no suele ser de capas y capas y zonas infinitas.
Cuanto mejor trabajes en el campo, menos tendrás que rescatar delante del ordenador.
Bonus: filtros, aviones y eventos que vienen
También hablamos de filtros.
Por la noche, noche cerrada, si uso uno suele ser un filtro anticontaminación lumínica. Los ND y degradados los utilizo más en amaneceres y atardeceres, cuando aún hay luz y quiero hacer largas exposiciones o equilibrar cielo y suelo.
Y salió una pregunta muy buena: cómo evitar estelas de aviones en fotos de Vía Láctea.
En Vía Láctea, como las tomas suelen ser de unos 30 segundos, puedes mirar el cielo o ayudarte de Flightradar y esperar a que pase el avión. En circumpolares largas la cosa se complica. Si quitas fotos de una secuencia de star trails, puedes dejar “bocados” en las trazas de las estrellas. Bienvenido al maravilloso mundo de la fotografía nocturna.
Además, vienen eventos importantes:
- iLight, último fin de semana de junio en Torrejón de Ardoz, como evolución de iNight y convertido en el congreso de la luz.
- Astrofoto Madrid, centrado en sol, luna, planificación, eclipses y talleres.
- Madrikina, 13 y 14 de noviembre de 2026 en Madrid, con fotografía, vídeo, tecnología, actividades prácticas, keynotes y mucho movimiento.
Así que ya sabes.
Prepara mochila, carga baterías, revisa tarjetas, coge tus linternas y sal a hacer fotos.
La noche no se fotografía desde el sofá.
Un abrazo y buenas fotos,
Mario Rubio
