10 claves para que tus sesiones de stock funcionen (y se vendan), según Carles Navarro
Hola fotógrafo: Después de tantos años y relacionarme con expertos en fotografía de stock como es el caso e Carles Navarro, he llegado a algunas conclusiones.
Si piensas que la fotografía de stock es solo hacer una foto bonita y subirla… lo llevas crudo. Carles Navarro, fotógrafo de stock con años de experiencia, nos va a “iluminar”
Y además: con humor, buen rollo y sin ocultar nada.
1. Usa una luz pequeña, pero con temperatura de color ajustable
Aquí lo tenemos claro: un Lume Cube con temperatura de color regulable es suficiente para muchas sesiones de stock. No necesitas montar un set de cine: una luz bien usada hace milagros.
La clave está en saber dirigir la luz, no en su potencia.
2. Sitúa la cámara ligeramente por encima de los ojos del modelo
Ese cambio mínimo mejora automáticamente la mirada del retrato. Luego puedes reencuadrar si hace falta, pero esa ligera altura aporta naturalidad y conexión visual.
3. Objetivo luminoso: 35mm f/1.4
Ideal para sesiones en interiores o lugares con poca luz. El 35mm f/1.4 ofrece una compresión natural, desenfoque suave y mucho margen para jugar con el entorno.
No es obligatorio, pero si vas en serio con el stock, vale cada euro.
4. Usa focales largas para desenfocar el fondo (¡pero no al modelo!)
¿Has desenfocado medio rostro por disparar con un 50mm a f/1.2 desde cerca? Error típico.
Mejor usar focales como el 70-200mm, que permiten desenfocar el fondo sin perder nitidez en el rostro. Especialmente útil si trabajas en exteriores o entornos desordenados.
5. Lleva un guión escrito
En stock no vale improvisar. Antes de disparar, ten claro:
- Qué escenas necesitas
- Qué emociones buscas
- Qué elementos deben estar presentes (ropa, accesorios, props…)
Llevar un pequeño guión o lista de planos marca la diferencia entre una sesión útil y una pérdida de tiempo.
6. Gritad “¡jajaja!” (sí, en serio)
¿Quieres que tus modelos se rían de forma natural? Finge una carcajada grupal. Gritad todos “¡jajaja!” como si fuera un ritual extraño.
El resultado: carcajadas reales, más expresivas, y un ambiente distendido que hace las fotos mucho más vendibles.
7. Empieza por las fotos más aburridas
Sí, esas que nadie quiere hacer. Pero si las dejas para el final, estarás cansado y con menos creatividad.
Haz primero las fotos obligatorias o menos inspiradoras, y luego suéltate con las creativas. Así te aseguras de tener el material base sí o sí.
8. Enseña las fotos al modelo
Mostrar los resultados en directo crea confianza, complicidad y motivación. Además, permite corregir poses o expresiones antes de que sea tarde.
Un modelo que ve lo bien que sale, sube su energía automáticamente.
9. Encuadra más amplio de lo que necesitas
Recortar siempre es más fácil que clonar. Si encuadras justo, cualquier corte de dedos, cabeza o codo arruina la foto para el stock.
Deja espacio, sobre todo en los lados y por encima de la cabeza. El cliente final agradecerá poder adaptar la imagen a sus formatos.
10. Sonríe desde el principio
Una sonrisa genuina abre todas las puertas. Ya sea con el modelo, con el dueño del local donde disparas, o simplemente contigo mismo.
Crear un buen ambiente es clave para que las fotos reflejen emociones creíbles, que es justo lo que más se vende.
Conclusión: el stock no es improvisación
Es planificación, técnica y empatía. Con estos 10 consejos de Carles Navarro ya tienes una hoja de ruta para hacer sesiones más fluidas, efectivas y vendibles.👉 Y si quieres aprender más no te pierdas todo lo que hay dentro de La Academia de Fotógrafos.
