La fotografía de paisaje y la de fauna nocturna pueden parecer mundos distintos, pero tienen algo en común: requieren técnica, paciencia y previsión. En esta newsletter te traigo una recopilación de consejos muy prácticos (y a menudo pasados por alto) que surgieron en una charla entre Javier Alonso Torre, Mario Cea, David Gámez y un servidor.
Aquí van 15 tips que puedes aplicar desde ya, divididos en tres grandes bloques: amaneceres y atardeceres, larga exposición, y fotografía de fauna con alta velocidad.
Amaneceres y atardeceres: lo que nadie te cuenta
1. Llega con antelación
Parece básico, pero es clave. Llegar al amanecer implica estar allí una hora antes de que empiece el show. Llegar tarde es perder la mejor luz y arriesgar tu seguridad.
2. Empieza como si fuera una nocturna
A esas horas todo está oscuro. Usa ISO altos (3200 o más), mide tiempos largos, y ve bajando conforme aumenta la luz. Así no te pilla desprevenido.
3. Cuidado con las mareas (y tu mochila)
En costas como el Cantábrico, la marea cambia muy rápido. Mira tablas de mareas antes de salir y nunca dejes la mochila en el suelo sin comprobar tu entorno.
4. Lleva los filtros ordenados
No hay tiempo para rebuscar. Saber dónde está tu ND de 6, 10 o 15 pasos puede marcar la diferencia entre tener la foto o perderla por un segundo de sol de más.
5. Ropa seca en el coche
Calcetines, pantalones, ropa interior. Mojarse en el amanecer no es el fin del mundo, pero seguir todo el día con frío sí puede arruinar la jornada.
Larga exposición: técnica, apps y método
6. Encuadra sin filtros
Pon primero la cámara, encuadra y enfoca sin filtros. Luego añade el ND. Con 10 o 15 pasos, no verás nada en el visor, ni siquiera con mirrorless.
7. Usa PhotoPills para calcular exposiciones
Haz una foto sin filtro, anota el tiempo y diafragma, y deja que PhotoPills te diga cuánto necesitas con el ND que uses. Con la práctica, ni lo necesitarás.
8. Prueba con distintos tiempos de exposición
Un mismo encuadre puede ofrecerte resultados muy diferentes a 1/6s, 30s o 3 minutos. Haz varias versiones y compáralas en casa. A veces la mejor no es la más obvia.
9. Limpieza y protección
Lleva siempre un pañito y líquido (o alcohol isopropílico) para limpiar tus filtros. Y si haces diurnas, pon una visera o tapa el visor para evitar flares.
10. Mima tu trípode
Sobre todo si entras en agua salada. Lávalo con agua dulce al llegar a casa, desmonta las patas de vez en cuando y engrásalo. Te durará años.
Alta velocidad con fauna nocturna: precisión y ética
11. Ilumina con flashes, no con luz continua
La clave de la alta velocidad es que la luz sea 100% controlada. El flash (no el de cámara, ojo) te permite congelar el movimiento sin que la luz ambiente te afecte.
12. Cuidado con la luz ambiente de día
Si haces alta velocidad de día, busca sombra total. Si entra luz natural, tendrás halos y fantasmas en la imagen. La velocidad de obturación no es suficiente para eliminarla.
13. Usa barreras infrarrojas
Tu reflejo no basta para capturar a un ave en vuelo. Las barreras disparan cámara y flashes al milímetro. Ideal cuando tú no puedes (ni debes) estar presente.
14. Estudia a los animales antes
No basta con poner comida y esperar. Conocer sus horarios, hábitos y rutas te permite predecir cuándo y dónde aparecerán. Observa, investiga, pregunta.
15. Monta de día, recoge de noche (pero con orden)
Lleva todo bien ordenado: flashes, trípodes, barrera, cámara, baterías. Monta con luz natural, prueba el encuadre y los flashes al caer la noche… y luego guarda todo sin dejarte nada olvidado en el campo.
La clave, como siempre, está en practicar. No necesitas tener el mejor equipo del mundo, pero sí poner en práctica estos pequeños grandes detalles. Ahí está la diferencia entre una foto correcta y una que impacta.
