“En mis fotos nada es forzado, lo que aparece es porque está en cámara”

Nuestra colaboradora habitual Rocío Jurado se encarga de entrevistar a fotógrafas destacadas cuyo portfolio no deja indiferente a nadie.

Aquí tenemos la entrevista que hizo a Inma Carrión y que podéis leer a continuación.

Entrevista:

Digamos que esta vez voy a empezar la entrevista por el final, ya que hablando con Inma Carrión cuando estábamos terminando de hablar me decía que a día de hoy el papel de la mujer en la fotografía nocturna sigue siendo muy escaso y me comentaba: “Es que apenas veo mujeres en esto”. Es cierto que para nosotras es más complicado porque, por desgracia, aún llevamos el peso de la familia y salir tantas noches supone dejarla desatendida (no es mi caso, yo la verdad es que tengo libertad absoluta para dedicarle a esto lo que haga falta). Pero supongo que será por eso o por el miedo al riesgo que conlleva el que una mujer, o dos en mi caso, salgan de noche por sitios poco recomendables… 

Y he pensado que qué mejor manera para animar a otras fotógrafas que mostrar el gran trabajo que hace Inma cuando sale cargada con su equipo. Ella, que por lo que me han comentado varios de sus amigos (entre ellos Roberto del Sol y Ramón Pérez), es una persona muy meticulosa, cuidadosa y una apasionada de la fotografía, algo que se refleja claramente en sus imágenes, llenas de fuerza y color. Y tengo por seguro que tras ver estos trabajos muchas personas van a querer probar. Así que, sin más, espero que disfrutéis de la lectura y de las imágenes. 

Hola Inma, lo primero que quería hacer es agradecerte que nos muestres tus trabajos aportando todo lujo de detalles. Llevo tiempo observando lo que haces y veo mucha calidad en tus fotos, cosa que me hace pensar que llevas bastante tiempo en esto. ¿Cuánto hace que te adentraste en este mundillo?

He estado muchos años dedicada casi en exclusiva a la fotografía de Rock, pero decidí salir de mi zona de confort. En esto de las nocturnas, así en serio, llevaré algo menos de un año. Eso sí… muy intenso.

¿Y con la de modalidades que hay en el campo de la fotografía cómo es que te dio por probar las nocturnas? ¿Te ánimo alguien? 

Hace unos tres años vi las fotos de cielos que hace mi amigo Roberto del Sol y me quedé flipada de como se podían ver así las estrellas y me dije “yo quiero hacer eso”. Fue él quien con mucha paciencia me fue enseñando, hasta que decidí hacer un taller en condiciones.

¿Cual fue la formación qué recibiste?

Cuando me empezó a interesar este campo, decidí hacer un taller de iluminación y edición con el que para mí es el mejor en esta disciplina, el grandísimo Darío Cuesta. La cosa no solo quedó en aquel taller de hace casi un año, sino que además tengo la gran suerte de contar con él entre mis buenos amigos y hacemos salidas con frecuencia. Después de aquel taller mi fotografía dio un giro de 180 grados y empezó una evolución que es evidente. Él me ha enseñado todo lo que sé y de él sigo aprendiendo. Al César lo que es del César.

Como todos los que nos movemos en este mundillo sabemos que salir de noche no es tarea fácil, y no es aconsejable salir solos. ¿Tienes algún grupo o equipo con el que salir?

Si, tengo a mi dream team: Darío Cuesta, Miguel Gómez y Gabriel Martín, unos cracks dónde los haya, pero sobre todo buena gente y excepcionales compañeros con los que cada salida se convierte es una aventura divertidísima. Otras muchas salidas las hago con Mary Ávila y esas noches sí que le echamos valor, puesto que vamos las dos solas. Pero la pasión por la fotografía siempre vence al miedo.

¿Cuando sales planificas antes a qué sitio vas a ir y el tipo de iluminación que vas a usar, o vas improvisando en el momento?

Es todo planificado. Todo va en función del cielo y la ubicación. Sí quiero nubes o Vía Láctea, la contaminación lumínica que haya… Son muchos kilómetros los qué hago para hacer una fotografía y procuro dejar al azar lo menos posible.

Si no me equivoco eres de Madrid, ¿verdad?

Sí, vivo en Madrid, aunque soy manchega.

En tus imágenes hay gran variedad de localizaciones con diferentes ruinas, árboles, coches… ¿Hasta dónde has llegado a ir para hacer una foto?

Pues me he recorrido España de norte a sur buscando ruinas y cosas que queden vistosas en una nocturna. Es una de las partes de las nocturnas que también me encanta, el buscar, hacer el viaje y ver que lo que habías encontrado por Google está ahí tal cuál o incluso mejor de lo que habías pensado. Da unos subidones tremendos.

-Veo que cuidas muchos los encuadres y la iluminación y he podido apreciar que tienes predilección por usar mucha iluminación cálida en los interiores. ¿Es por algo? ¿Sueles iluminar tú las escenas?

En mis fotos siempre utilizo linternas frías para los exteriores y cálidas para los interiores, procuro darles realismo, al menos el que yo tengo en mi cabeza cuando veo la escena. Si ilumino una casa quiero que de la sensación de que alguien vive en ella, aunque esté en ruinas. Si lo hago con un coche quiero que parezca que en ese momento va a echar a andar, aunque le falten la mitad de las piezas. Las fotografías son las que hablan de mí, así que desde el principio cuido la escena todo lo mejor que sé, encuadre, iluminación, espero a la hora en la que el cielo está ideal para empezar a disparar… Y después, en la edición, les pongo sus mejores galas para presentarlas en sociedad. Muchas fotos se han quedado en el cajón desastre por no pasar el filtro que yo misma me he puesto, no todo me sirve para publicar. Como te he dicho antes, ellas son mi carta de presentación. Soy perfeccionista también porque así me lo ha inculcado la persona que me ha enseñado. En los detalles bien hechos está la diferencia.

¿Cuáles son tus metas en la fotografía?

No tengo ninguna meta. De hecho no me gustan las metas, es mucho más interesante lo que vas disfrutando durante el camino… vivencias increíbles con personas maravillosas, lugares mágicos y aprendizaje. Con eso es con lo que me quedo y espero poder seguir disfrutándolo durante mucho tiempo más. Lo que tenga que venir, el tiempo lo dirá. No soy de forzar situaciones, me gusta que las cosas se cuezan a su amor.

Creo que de fotografía nocturna se hacen pocas exposiciones, tú que ya tienes una serie bastante amplia y cuidada de fotografías nocturnas, ¿te han propuesto participar en alguna exposición? ¿Qué opinas al respecto?

La fotografía nocturna no sé si porque es poco conocida, pero apenas se hacen exposiciones de esta maravillosa disciplina, y estaría bien que se diera a conocer de la misma manera que se hace con otro tipo de fotografías. De momento no me han ofrecido nada ni he visto muchas exposiciones de los grandes artistas que hay en este país a ese respecto. La fotografía nocturna ofrece imágenes impactantes y estoy segura que mucha gente que no las conoce disfrutarían mucho viéndolas.

He de confesarte que la foto “Abrázame”, la del árbol, me encanta. Cuéntame un poco más sobre ella…

La iluminación es muy sutil, no sé si ese árbol tendrá alguna historia. Ese archiconocido árbol me encanta, yo le llamo el árbol “pelao” y además tiene una ubicación perfecta para componer con la Vía Láctea, tanto en arco como en diagonal. Me flipa como sus ramas pueden tocar las estrellas. Me parece una historia de amor preciosa entre algo muerto terrestre y algo tan vivo como el Universo. “Abrázame que esta noche quiero tocar las estrellas”. Aquella fue una noche de muchísimos kilómetros y mucho mucho frío. Veníamos Mary Ávila y yo de Berniches y a última hora decidimos pasarnos por allí, era como a las 4 de la mañana y el cansancio ya hacía estragos, así que hice una iluminación muy sencilla y rápida, todo con linterna cálida y un WB frío. Le tengo un cariño especial a esa foto.

“Marco perfecto” me parece una imagen que está poco vista y por lo tanto creo que es bastante original. ¿Qué tipo de iluminación usaste? ¿Usas algún gel de color para resaltar tanto el color naranja?

Esa foto tiene historia, es una de mis favoritas. Conocía el sitio de día y le tenía unas ganas tremendas para una nocturna, así que, Darío Cuesta, Miguel Gómez y yo salimos en su busca, no sin antes echar el hígado por el esfuerzo y el calor para llegar allí arriba. Entre los tres nos curramos la foto, que para mí es de las mejores que tengo hasta el momento. Para los cálidos de los interiores usamos las Little Magic Box de Miguel, que van de lujo para esos menesteres. Ahora tiene unas naranjas que dan una luz preciosa, y para el exterior linterna frías, siempre buscando el ángulo perfecto de iluminación para sacar a la piedra toda la textura posible. Noche para el recuerdo, la verdad.

He cotilleado un poco tu Facebook en busca de algún tipo de información y he descubierto que te gusta titular las fotos y algunos títulos son muy originales. ¿Cómo surge eso de poner títulos, cuando los piensas? El de “Villa ratón”, por ejemplo, me hace pensar y me dan escalofríos…

(Risas) Los títulos son marca de la casa y siempre están relacionados con alguna de las aventuras que corremos esa noche. “Villa ratón” (risas) imagina lo que había allí, se te subían hasta por las botas. “San batracio” también hace referencia al bicho al que más fobia le tengo y que por desgracia es compañero habitual en mis salidas. 

¿En serio? Mira que había pensado eso de las ratas, pero creía que no podía ser, ¡a mi me da algo! (Risas) ¿Y cuál es ese bicho al que le tienes fobia?

Los sapos. Si veo alguno me quedo “petrificus totalus”. Cuando reacciono, los gritos se pueden oír hasta en el pueblo vecino. Un espectáculo, vamos.

Habría que verte entonces… Pues, hablando de esa foto, veo que el césped lo iluminas de una forma muy original. En la foto  “Turbanera de estrellas” también lo he observado y me parece genial como las líneas del césped te llevan hasta lo que queda de la ermita. ¿Esa iluminación es totalmente hecha in situ o refuerzas algo con la  edición? Cuéntame, ¿eres de editar mucho?

Los suelos son algo que veo poco cuidado en muchas de las fotos que veo por ahí, por eso a mí me obsesiona dejarlos en su punto. Antes de disparar busco la altura perfecta para que cree las sombras o dé el brillo que a mí me gusta. Es algo de lo que hago varias pruebas antes de disparar. En mis fotos nada es forzado, lo que aparece en ellas es porque está en cámara. Te digo esto porque mi manejo de Photoshop es muy limitado y no estoy para hacer muchas florituras, así que procuro llevarlo todo lo mejor posible para ahorrarme trabajo en edición. ¿Que edito? Por supuesto, ahí es donde saco fuerza a la foto y dónde cuido todos esos detalles de los que antes te hablaba. Lo mío con Photoshop es una historia de amor/odio, pero sigo aprendiendo… 

¿Algo que quieras añadir para despedirte?

Para terminar solo me queda daros las gracias por la entrevista y por el interés que habéis mostrado por mi trabajo. Sigo currando duro para conseguir esas imágenes tan bonitas que nos ofrece la noche y si de paso os gustan a los demás, el esfuerzo habrá merecido la pena. Nos vemos en la siguiente foto. ¡Hasta pronto!

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