Noctógrafos se reúnen en Navarra para fotografiar la noche y divertirse.

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El último fin de semana de abril unos cuantos noctógrafos decidimos reunirnos para vernos las caras y hacer alguna que otra foto. En esta ocasión aprovechamos la ya consolidada amistad entre un grupo de Asturias y otro del país vasco para hacer una quedada de fin de semana, con toda la sana intención de compartir nuestros conocimientos y hacer alguna foto nocturna, ya que en las quedadas de una sola noche nos quedábamos escasos de tiempo.

Aprovechando las sinergías que produjeron el iNight del 2016 nos acabamos juntando casi una veintena de personas apasionadas por esto de la fotografía nocturna, y de lugares tan dispares como Canarias, Galicia, Asturias y Bizkaia. Para la ocasión encontramos una casa muy acogedora en un pueblecito de Navarra llamado Eraul. Un lugar muy agradable y una casa en la que cabíamos todos. Nuestra intención era hacer fotos por la zona de Urbasa, Estella, y alrededores.

Empezamos con muchas ganas el fin de semana, una vez que todos hubimos llegado y como sobremesa empezamos a organizar la caza de la primera VL del año para la mayoría de los presentes. Estábamos con tantas ganas, que el frío y el cansancio de la semana no nos detuvo y aprovechamos para subir hasta el Balcón de Pilatos para intentar hacer alguna foto interesante. Eso sí, frio lo chupamos todo, salimos del coche a 2º en una despejadísima noche y ahí que nos pusimos a iluminar y corretear de un lado para otro. Debido a la falta de nubes y viendo que el amanecer no acompañaría nos volvimos a descansar un poco a la casa.

Durante la comida decidimos cual sería el siguiente destino, y nos fuimos hasta el raso de Eskiza, desde donde salimos de paseo hasta el menhir de Mugako Arria o de Bretxagaina. No nos importaban las amenazantes nubes, allí que nos echamos el equipo a la espalda y nos dirigimos al menhir. Pudimos disfrutar de una luz preciosa y de los consejos de Xavi Mendieta sobre el uso de filtros.

Para bajar volvimos por el hayedo de Galdikosaia pudiendo disfrutar de un precioso atardecer primaveral, con los tonos verdes de un hayedo con brotes recientes.

De recogida a la casa para cenar y reponer fuerzas, donde la sobremesa se alargó con risas y diversión.

La mañana del domingo se levantó muy nubosa y con lluvia para el mediodía, situación que aprovechamos para visitar la iglesia y el claustro del monasterio de Iratxe, e intentamos visitar Estella, pero la intensa lluvia que caía nos hizo replegarnos a nuestro alojamiento.

Mientras algunos se ocupaban de la comida, Jesus Garcia Sutil monto todo el tinglado y estuvo enseñándonos algunos trucos para el revelado de nuestras imágenes, técnicas de eliminación de ruido, …

Esa tarde teníamos un sitio especial para hacer fotografía de larga exposición, nos metimos en la Cueva de los Cristinos, una cueva con una sala muy amplia y un precioso lago en su interior. Como noctógrafos que somos el reto de iluminar una cueva siempre te hace sentir un cosquilleo especial, y tras mucho trabajo en equipo pudimos conseguir alguna que otra foto diferente.

Y aunque parecía que el día ya no podía dar más de sí, todavía algunos valientes aprovecharon que por la noche despejó para salir a por alguna estrella más.

El lunes rematamos esta quedada con una  buena comida y despidiéndonos hasta la siguiente en el hayedo de Otzarreta.

 

Y así, entre fotos y millones de risas, la familia noctógrafa sigue disfrutando de la amistad y la fotografia.

Fdo.- Gorka, Eva y Jesús. (Unos noctógrafos muy salaos) 😉

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