¿Viajas con tu cámara? Así proteges tus fotos (de verdad)
Perder las fotos de un viaje es como tirar el pasaporte al mar. Un error que cuesta más de lo que parece.
David Martín Castán, fotógrafo de viajes con miles de kilómetros y RAWs a sus espaldas, nos cuenta su método completo de copias de seguridad, desde el primer disparo hasta el archivo final en casa.
Y no, no se trata solo de llevar muchas tarjetas (aunque también).
1. Lleva varias tarjetas de memoria
No una. Varias. ¿Por qué?
- Por si una falla.
- Por si te la piden prestada.
- Porque es más seguro repartir los datos que meterlo todo en una sola.
2. Configura la cámara con doble ranura
Si tu cámara lo permite, usa la doble ranura:
- Ranura A: tarjeta de 64 GB (una por día).
- Ranura B: tarjeta de 1 TB (permanece fija como copia de seguridad).
Así, por cada foto, ya tienes una doble copia automática desde el primer clic.
3. Tarjetas pequeñas + una grande para copia
El truco está en usar:
- Tarjetas pequeñas y manejables (más fáciles de reemplazar).
- Una grande que actúe como backup interno.
Esta combinación evita depender de una sola tarjeta con todo tu material.
4. Estuche de tarjetas (orden y seguridad)
Yo aquí lo tengo claro: nada de tarjetas sueltas por la mochila.
Lleva un estuche con las tarjetas clasificadas por días y giradas (las usadas, boca abajo).
Esto evita errores, pérdidas y daños en los conectores.
5. Disco duro de viaje
Cada noche, en el alojamiento, vuelca todo a un disco duro portátil.
Esa es la tercera copia. (Reconozco que yo no lo hago pero David y Pilar sí) jeje
¿No tienes portátil? Hay opciones como dispositivos SanDisk con lector de tarjetas y app móvil para hacer la copia sin ordenador.
6. Una vez en casa: copia al disco de trabajo
David organiza las fotos en carpetas por días y viajes, y las vuelca a su disco duro principal de trabajo, conectado a su ordenador.
Ahí edita y gestiona todo desde Lightroom y Photoshop.
7. Copia a un NAS (servidor en casa)
Para ir más allá, David usa un NAS (Synology) conectado por red, que guarda copias automáticas de sus discos principales.
Es su forma de tener una copia en red accesible desde cualquier lugar.
8. Copia a la nube
El NAS también se conecta con la nube para una cuarta capa de seguridad.
Si se daña el disco físico o el ordenador, las fotos siguen a salvo online.
9. Una unidad física fuera de casa
Esto ya es nivel TOC de David. Guarda un disco con fotos importantes en casa de un familiar o fuera del domicilio.
Ideal para fotos personales, archivos de trabajo o cualquier contenido que no quieres perder jamás.
10. Drones: una tarjeta por vuelo
Y para los que usan drones, atención:
Cada vuelo, una tarjeta diferente. Así, si el dron cae, no pierdes todo el contenido del día.
David clasifica sus tarjetas por colores según el dron que usa. Método, experiencia… y prevención.
Conclusión
La seguridad no es paranoia. Es planificación con cabeza. Y más si viajas, disparas miles de fotos y no puedes repetir el momento.
Sigue el método de David y tus fotos estarán a salvo, sin importar si estás en Islandia, Marruecos o los Picos de Europa.
